El origen del proceso creativo es la hoja en blanco, y lo primero que se te viene a la cabeza para eliminar ese blanco impoluto que crea el pánico del inicio de un proyecto, son los colores. Mientras se barajan sus combinaciones, de un salto inesperado sale la forma, y esa forma va mutando hasta transformarse en un espacio en el que suceden historias. De repente se introduce un elemento en el imaginario y empieza a pervertir las formas y las historias, todo cambia de color inesperadamente, y como suele pasar cuando dejas volar la imaginación... acabas envuelto en una historia que ni siquiera tú puedes comprender. ¿Quién le ha dado permiso al cerdo para montar su propio ejército?
Autoras: Ana Serrano y Olga Garcia.
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